Pobre Daniel, seguro que no se esperaba nunca que entre serie de televisión y musical iba a acabar representando a España en Eurovisión. Pero cosas de la vida, cosas de los productores y cosas de la organización española y del destino, hoy por hoy todavía es el único representante de alguna delegación que ha cantado DOS VECES sin haber ganado, gracias en parte a Jimmy Jump.
Oslo, 2010. Noruega había ganado el año anterior con un niño bueno moreno –en vez de rubio, como hubiera sido lo lógico- y a España no se le ocurrió otra cosa que copiar la fórmula poniendo un chico bueno rubio y de pelo rizado –en vez de moreno y pelo liso-. Su nombre, Daniel Diges, pero más conocido por su apodo en la serie Nada es para siempre, ‘Gato’.
En fin, que Gato acabó yendo a Eurovisión ganando un controvertido y no exento de polémica proceso de selección en el que no era ni mucho menos el favorito cantando un vals infantil rodeado de soldaditos de plomo con cierto toque 'duquedeferiesco'. Coral, la sempiterna (a la par que pesada) Celine Dion española de gasolinera, todavía no se lo ha perdonado. Ni a él, ni a TVE, ni a nadie, a juzgar por su mirada tras las votaciones.
En cualquier caso, el objetivo ese año no era ganar. Hace tiempo que esa ya no es la meta de España. Posiblemente desde Beth en 2003. Por eso, la meta era cerrar la década eurovisiva más freaky quedando mejor que el símbolo español, el Chikilicuatre. Y para eso había que mejorar la 16º posición y los 55 puntos del freaky mayor del Reino de España.
Todo se enfocó a cumplir ese objetivo. Posiblemente Daniel Gato no cantaba bien, pero tampoco desentonaba estridentemente. Tampoco era un buen intérprete, pero su cara angelical y sus característicos rizos lo disimulaban. El 'neovals' in crescendo tenía una letra bastante pobre pero lo defendió bastante bien dentro de sus posibilidades, muy apoyado en bailarines de circo que se movían con cierto acierto encima del escenario.
Minuto 1'52". Sin embargo, lo que mejor hizo Daniel Diges y que nunca se esperó, fue no perder la compostura cuando, por segunda vez en la historia, un espontáneo (Jimmy Jump, el espontáneo por antonomasia) saltó al escenario e hizo contener la respiración a millones de personas. ¿Quién es ese? ¿Por qué hay un bailarín más? La cara semi compungida de Daniel no tenía precio.
Pero él siguió cantando, como si nada, mientras Jimmy correteaba por el escenario con los de seguridad, que casualmente se parecían un montón a Kevin Costner y que tardaron mil años en reaccionar, todo hay que decirlo.
En fin, que este incidente provocó algo que nunca sabremos si favoreció al little felino Diges. Las quejas de la Delegación española llevaron a la organización a dejar cantar de nuevo a Daniel Diges en última posición. Tras las votaciones, 68 puntos y 15º posición, la cuarta de la década por detrás de Rosa, Beth y Ramón justo por delante de Rodolfo. Objetivo cumplido.
Su actuación con el paso del tiempo no ha quedado como una de las de más calado, pero cuando se escucha o suena en algún lado (esto no suele suceder, siempre salta una pequeña chispa, quizá la que haga esto arder.
miércoles 12 de octubre de 2011
viernes 14 de mayo de 2010
TOP 1 Anabel Conde Vuelve conmigo (1995).
NOTA FINAL: Perdóname Sergio, a pesar de que amo tu actuación con Bailar pegados, creo que Anabel lo hizo aún mejor si es posible. Sí, fue así. Aunque mucha gente todavía no sea consciente de ello. Para los eurofans y en Internet, el Vuelve conmigo es un fenómeno de masas. El Bailer Pegados y el Vuelve conmigo, Anabel y Sergio, cualquiera de los dos podía haber quedado primero en este ránking, pero con su música inmortal SÓLO PUEDE GANAR UNO.
Quince años después, aún flipo con lo bien que cantó Anabel Conde en Eurovisión (hay un grupo en facebook que se llama así). Segunda posición, 119 puntos (también la segunda mejor puntuación de la historia hispana) y un final completamente inolvidable con un chorro de voz digno de una misa gospel que recorrió Europa, primero, y los cuerpos de todos los que la escuchamos, después.
Así fue la actuación de Anabel Conde sobre el escenario de Dublín. Iba mal vestida, no tenía ningún tipo de coreografía y nadie confiaba en ella. Pero es que nada de eso le hacía falta. Ella sóla, son su micrófono, su voz y su vestido de Tabú 3 (típica tienda horrenda que hay en todas las ciudades con nombre surrealista), le bastaron para hacer una de las actuaciones más memorables que recuerdan los seguidores españoles del festival. Europa entera se rindió ante su voz y sólo una melodía sin voz de Noruega (justo lo contrario) pudo quitarle la victoria. Nadie dijo que la vida fuera justa...
Anabel era una chica completamente desconocida, con buena voz, que tuvo la suerte (o la desgracia) de que RTVE la eligiera en 1995 para representar a España. Pasó totalmente desapercibida antes del festival, de hecho, lo único que los medios resaltaron de ella fue su parecido razonable con Jodie Foster. Ni su canción importaba. Tras Alejandro Abad el año anterior, sólo queríamos huir de ese recuerdo a toda costa.
Sorpresa
Así que Conde se presentó en Dublín por la puerta de atrás y sin ningún tipo de lujo. Entró iluminada en un escenario completamente negro con un vestido insípido (supongo que en esos años se llevaría en los mercadillos, porque sino no tiene sentido) y comenzó con su “He sentido el vacío...” con el que comenzó a modular su voz de menos a más.
El primer minuto de la canción podía ser de cualquier otra. Sin embargo, tras las primeras estrofas, cuando todo el mundo estaba a punto de quitar la mirada de la televisión.. ¡Zas¡ Llegó su voz. Tanto, que en el último minuto de los tres que dura la canción, se lo pasó prácticamente cantando apenas sin respirar al más puro estilo de la música gospel. Algo brutal, al alcance de muy pocas voces españolas –por no decir ninguna- que asombró (porque no hay otra palabra) a todos. De hecho, aún hoy sigue asombrando.
Es decir, si en el mundo de la música existiera el dopaje, Anabel Conde sería más sospechosa que Lance Amrstrong y Ricardo Riccò juntos por lo bien que cantó. Ella, y sólo ella, fue el ejemplo de que una balada, si está bien interpretada y va acompañada de una gran voz, no necesita nada más. Ni Sergio Dalma, ni Mocedades ni nadie tienen este chorro de voz inolvidable que lídera muchos rankings españoles de Internet. Tal y como lo hace en este.
Anabel, si algún día lees esto, que no creo, simplemente, fuiste la mejor, aunque sigas empeñándote en volver a ir en las preselecciones españolas y polacas y aunque fueras en los coros de Andorra hace unos años. A veces es mejor vivir del pasado. En tu caso, sí.
Quince años después, aún flipo con lo bien que cantó Anabel Conde en Eurovisión (hay un grupo en facebook que se llama así). Segunda posición, 119 puntos (también la segunda mejor puntuación de la historia hispana) y un final completamente inolvidable con un chorro de voz digno de una misa gospel que recorrió Europa, primero, y los cuerpos de todos los que la escuchamos, después.Así fue la actuación de Anabel Conde sobre el escenario de Dublín. Iba mal vestida, no tenía ningún tipo de coreografía y nadie confiaba en ella. Pero es que nada de eso le hacía falta. Ella sóla, son su micrófono, su voz y su vestido de Tabú 3 (típica tienda horrenda que hay en todas las ciudades con nombre surrealista), le bastaron para hacer una de las actuaciones más memorables que recuerdan los seguidores españoles del festival. Europa entera se rindió ante su voz y sólo una melodía sin voz de Noruega (justo lo contrario) pudo quitarle la victoria. Nadie dijo que la vida fuera justa...
Anabel era una chica completamente desconocida, con buena voz, que tuvo la suerte (o la desgracia) de que RTVE la eligiera en 1995 para representar a España. Pasó totalmente desapercibida antes del festival, de hecho, lo único que los medios resaltaron de ella fue su parecido razonable con Jodie Foster. Ni su canción importaba. Tras Alejandro Abad el año anterior, sólo queríamos huir de ese recuerdo a toda costa.Sorpresa
Así que Conde se presentó en Dublín por la puerta de atrás y sin ningún tipo de lujo. Entró iluminada en un escenario completamente negro con un vestido insípido (supongo que en esos años se llevaría en los mercadillos, porque sino no tiene sentido) y comenzó con su “He sentido el vacío...” con el que comenzó a modular su voz de menos a más.
El primer minuto de la canción podía ser de cualquier otra. Sin embargo, tras las primeras estrofas, cuando todo el mundo estaba a punto de quitar la mirada de la televisión.. ¡Zas¡ Llegó su voz. Tanto, que en el último minuto de los tres que dura la canción, se lo pasó prácticamente cantando apenas sin respirar al más puro estilo de la música gospel. Algo brutal, al alcance de muy pocas voces españolas –por no decir ninguna- que asombró (porque no hay otra palabra) a todos. De hecho, aún hoy sigue asombrando.
Es decir, si en el mundo de la música existiera el dopaje, Anabel Conde sería más sospechosa que Lance Amrstrong y Ricardo Riccò juntos por lo bien que cantó. Ella, y sólo ella, fue el ejemplo de que una balada, si está bien interpretada y va acompañada de una gran voz, no necesita nada más. Ni Sergio Dalma, ni Mocedades ni nadie tienen este chorro de voz inolvidable que lídera muchos rankings españoles de Internet. Tal y como lo hace en este.
Anabel, si algún día lees esto, que no creo, simplemente, fuiste la mejor, aunque sigas empeñándote en volver a ir en las preselecciones españolas y polacas y aunque fueras en los coros de Andorra hace unos años. A veces es mejor vivir del pasado. En tu caso, sí.
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ANABEL CONDE VUELVE CONMIGO
TOP 2 Sergio Dalma Bailar Pegados (1991).
A día de hoy, sigo pensando que nunca nadie lo hará tan bien durante toda su actuación como lo hizo Sergio Dalma en Eurovisión. Desde que comenzó el primer acorde hasta que dejó de sonar la música. Porque su interpretación fue increíble, porque miles de niños de todas las edades nos quedamos en silencio oyéndolo (Juanlu, Robert, Vicky, Teresa, Urko, Cris, Clara, yo mismo...) y porque nunca olvidaremos ese boreal guiño ocular que hizo a la cámara con su voz rota, su pelo caído y con el que conquistó a media España y parte del extranjero y que todavía estremece cuando se ve en youtube...Cuando alguien me dice que no le gusta una balada, le pongo Bailar pegados y le digo que se atreva a repetirlo. Sí, soy un nazi de este tema, un dictador de “En un solo salón, dos bailarines”. Creo que es una de las pocas canciones que toda España podría cantar a capela, porque se la sabe enterita. De hecho, en 2008 fue elegida como la MEJOR CANCIÓN que ha representado a España en Eurovisión en una votación popular realizada en TVE. Y no me extraña nada, pero en mi ránking, se queda segundo a pesar de ser unas de mis devociones más absoluta.
Dalma fue uno de los últimos que Eurovisión lanzó al estrellato en nuestro país. Sí, Sergio, como Rosa de España, también tuvo un antes y un después. Tras Esa chica es mía, este joven catalán quería hacerse un hueco en el pop melódico español cuando todavía no era nadie. Su canción fue como un pelotazo a Eurovisión, lo catapultó a una fama que hoy, casi 20 años después, aún mantiene. Luego vendrían otros éxitos, pero ningun tan profundo ni con tanto calado como este.Momento estelar
Su actuacion fue impecable. Sergio salió de un lado, elegante pero informal para aquellos tiempos (horrible o moderno pasado de rosca para hoy día) al ritmo de la música. Comenzó a cantar y tardó 5 segundos en aparcar sus nervios (que los había) y tomar el control de todo el teatro romano en el que se realizó el festival. Su interpretación comenzó a ir a más cada segundo que pasaba. Crecía la intensidad, crecía su voz, crecía su complicidad con el público (el del teatro y el de casa). Pulcro, simpático y agradable, mimó a la cámara hasta la saciedad y guiñó ese ojo en el momento clave de la canción (corazón con corazón, en un solo salón –guiño- dos bailarines...) mientras le hacían un primer plano sin quitar ni un momento su media sonrisa... Fue perfecto. Insuperable. Y sino es así, que alguien me lo demuestre. Si puede. El resto de canción fue, sencillamente, una gozada (incluso cuando al final le gritaron “¡Guapo!”). Aún hoy lo es cuando se vuelve a ver.
Ballare stretti, lo primero que grabó en italiano. Luego vinieron muchas más.
Durante parte de las votaciones, Sergio fue primero y, por momentos, era como si fuera posible ganar. Pero al final a España se la castigó más de la cuenta por ser una de las favoritas y se fue desinflando hasta caer al injusto cuarto puesto. Bailar pegados puso de manifiesto que España ya no pintaba nada en Eurovisión y que los tiempo estaban cambiando. Con una canción así en los setenta u ochenta, se hubiera ganado de calle. Pero en 1991 ya no, aunque fuera la mejor, fuera la favorita y fuera un éxito. Consiguió 119 puntos, los mismos que Anabel Conde cuatro años después y seis menos que Mocedades, siendo la segunda mejor puntuación de la historia para España en el certamen y patentando esa gran frase que sigue vigente hasta el día de hoy y que me encanta repetir: “SINO GANAMOS CON SERGIO DALMA, NO GANAREMOS NUNCA”. Una cuarta posición (la mejor entre 1979 y 1995, que se dice pronto) que todos creemos que debió ser el tercer triunfo. Porque bailar de lejos no es bailar, quedar cuartos no es ganar.
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SERGIO DALMA BAILAR PEGADOS
jueves 13 de mayo de 2010
TOP 3 Mocedades Eres tú (1973)
NOTA SUPER IMPORTANTE DE LA MUERTE: Sí, tras consultar con mi asesor malloquín de El Molinar he decidido ser fiel a mis prinicipios y consecuente por lo que le otorgo a este grupo el tercer puesto. A pesar de ello, he tenido momentos en los que quería ponerlos en primer lugar. Sin embargo...
Creo que de Mocedades ya está todo dicho. Amaia Uranga, la gran Amaia (sobre todo en los últimos años), espectacular voz de ese grupo que colocó su tema Eres tú, como uno de los temas más internacionales de la historia de la música española. Y todo comenzó en un festival de Eurovisión.
Contexto 1973. Luxemburgo, país de moda por esos años, no como ahora que no le interesa a nadie. España lleva cinco años brillando en Eurovisión pero quiere más. Y lo consigue. Un segundo puesto espectacular con una puntuación jamás conseguida por nadie que representara a España: brutales 125 puntos.
El origen, Eres tú, una de las canciones más bonitas jamás escritas en castellano, más traducidas y de más éxito (Nº9 Billboard de EE UU, algo sólo superado por la Macarena de Los del Río y el Canto de la alegría de Miguel Ríos). Letra con tintes de poesía, destilando amor profundo e incansable y con una voz cantada casi a capela como si de ángeles se tratase. Con un gran coro vocal detrás. Fogosa pero delicada y entrañable pero directa. Musical y sonora. Perfecta hasta decir basta.
Y no ganó
Sólo un grande de aquellos años (que no ahora), el mítico enunciado United Kingdom, pudo robar una victoria a una de las mejores canciones jamás hechas en Eurovisión. De hecho, en 2004 fue elegido por los holandeses como el mejor tema de la historia del festival y fue seleccionada en los 50 años de Eurovisión como una de las mejores 14 canciones del certamen.
La canción se grabó en castellano, italiano, inglés, alemán y euskera, y ha sido versionada en muchas ocasiones. Su calado ha sido tal que aún hoy día sigue muy presente. Hace unos años, uno de los protagonistas de la serie Prison Break la cantó en castellano en un capítulo, prueba del éxito que tuvo la misma en el mercado latino, como se puede ver en el siguiente vídeo:
Amaia y Eres tú tienen un sitio de oro en la música española. Pero primero sólo puede quedar uno y no va a ser para Mocedades, que se lo merece más que nadie, pero su intepretación fue quizás un poco sobria y los falsetes y cambios de voces de Amaia, en ese momento, eran lo más, aunque no han envejecido tan bien como se pueda pensar si se analiza fríamente, aunque sepa que por decir esto me van a caer muchas puñaladas. Aún así, estoy dipuesto a enfrentarme a ellas. ¡Aquí me tenéis!
Creo que de Mocedades ya está todo dicho. Amaia Uranga, la gran Amaia (sobre todo en los últimos años), espectacular voz de ese grupo que colocó su tema Eres tú, como uno de los temas más internacionales de la historia de la música española. Y todo comenzó en un festival de Eurovisión.Contexto 1973. Luxemburgo, país de moda por esos años, no como ahora que no le interesa a nadie. España lleva cinco años brillando en Eurovisión pero quiere más. Y lo consigue. Un segundo puesto espectacular con una puntuación jamás conseguida por nadie que representara a España: brutales 125 puntos.
El origen, Eres tú, una de las canciones más bonitas jamás escritas en castellano, más traducidas y de más éxito (Nº9 Billboard de EE UU, algo sólo superado por la Macarena de Los del Río y el Canto de la alegría de Miguel Ríos). Letra con tintes de poesía, destilando amor profundo e incansable y con una voz cantada casi a capela como si de ángeles se tratase. Con un gran coro vocal detrás. Fogosa pero delicada y entrañable pero directa. Musical y sonora. Perfecta hasta decir basta. Y no ganó
Sólo un grande de aquellos años (que no ahora), el mítico enunciado United Kingdom, pudo robar una victoria a una de las mejores canciones jamás hechas en Eurovisión. De hecho, en 2004 fue elegido por los holandeses como el mejor tema de la historia del festival y fue seleccionada en los 50 años de Eurovisión como una de las mejores 14 canciones del certamen.
La canción se grabó en castellano, italiano, inglés, alemán y euskera, y ha sido versionada en muchas ocasiones. Su calado ha sido tal que aún hoy día sigue muy presente. Hace unos años, uno de los protagonistas de la serie Prison Break la cantó en castellano en un capítulo, prueba del éxito que tuvo la misma en el mercado latino, como se puede ver en el siguiente vídeo:
Amaia y Eres tú tienen un sitio de oro en la música española. Pero primero sólo puede quedar uno y no va a ser para Mocedades, que se lo merece más que nadie, pero su intepretación fue quizás un poco sobria y los falsetes y cambios de voces de Amaia, en ese momento, eran lo más, aunque no han envejecido tan bien como se pueda pensar si se analiza fríamente, aunque sepa que por decir esto me van a caer muchas puñaladas. Aún así, estoy dipuesto a enfrentarme a ellas. ¡Aquí me tenéis!
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ERES TU MOCEDADES
sábado 8 de mayo de 2010
Nº 4 Bravo Lady, lady (1984).
Los Bravo son el ejemplo de grupo creado para el éxito fugaz. Llegaron, triunfaron y se disolvieron en apenas tres o cuatro años. Esa fue su historia. Precisos y olvidados en el tiempo. Viva imagen del éxito efímero.
Es una de la actuaciones que mejor han quedado en Eurovisión y que menos se recuerda. Los Bravo, con esa lady incapaz de reconocer el final de un amor y que vivía en un mundo de cristal esperando a su hombre, consiguieron 106 puntos (la sexta mejor puntuación) y una tercera posición que es, tras las dos victorias y los cuatro segundos puestos, la séptima mejor posición de toda la historia de España en este certamen musical.
Su historia efímera comenzó en 1982, siendo creado como el grupo que pretendía ser los ABBA españoles. Su salto a la fama llegaría en 1984 tras ser elegidos para representar a España en el festival, el año I tras el Zero Points de Remedios Amaya. Nadie creía en ellos, nadie se esperaba nada tras el reciente fiasco. Pero este grupo fue la sorpresa (con una canción melódicamente sencilla, directa, alegre pero con tono muy meláncolico e inocentón) y se coló tercero bordando una brillante actuación. El estribilló enganchó y quedó en la retina de los 19 países concursantes.
La solista, rubia y dulce, inspiró mucha confianza con su falsete cada vez más agudo y ese final apoteósico levantando la mano a golpe de guitarra, que levantó una gran ovación. Para mi fue el triunfo de la sencillez ayudada por una preciosa letra del amor decadente de una soñadora que se resigna a no ser amada cuando un día de verano le quiebra un desengaño. Bonito, ¿verdad?
Con un estribillo en inglés-castellano, la canción fue un éxito en España, en Alemania (el festival se celebró ese año en Luxemburgo, cuando Luxemburgo ganaba) y en América Latina, dónde aún se recuerda. Pero el fuelle se les acabó en 1985 cuando se separaron y nunca más se supo.
Sinceramente, en pleno festival retro, la utilizaría para un anuncio de maquillaje.
Es una de la actuaciones que mejor han quedado en Eurovisión y que menos se recuerda. Los Bravo, con esa lady incapaz de reconocer el final de un amor y que vivía en un mundo de cristal esperando a su hombre, consiguieron 106 puntos (la sexta mejor puntuación) y una tercera posición que es, tras las dos victorias y los cuatro segundos puestos, la séptima mejor posición de toda la historia de España en este certamen musical.
Su historia efímera comenzó en 1982, siendo creado como el grupo que pretendía ser los ABBA españoles. Su salto a la fama llegaría en 1984 tras ser elegidos para representar a España en el festival, el año I tras el Zero Points de Remedios Amaya. Nadie creía en ellos, nadie se esperaba nada tras el reciente fiasco. Pero este grupo fue la sorpresa (con una canción melódicamente sencilla, directa, alegre pero con tono muy meláncolico e inocentón) y se coló tercero bordando una brillante actuación. El estribilló enganchó y quedó en la retina de los 19 países concursantes.
La solista, rubia y dulce, inspiró mucha confianza con su falsete cada vez más agudo y ese final apoteósico levantando la mano a golpe de guitarra, que levantó una gran ovación. Para mi fue el triunfo de la sencillez ayudada por una preciosa letra del amor decadente de una soñadora que se resigna a no ser amada cuando un día de verano le quiebra un desengaño. Bonito, ¿verdad?Con un estribillo en inglés-castellano, la canción fue un éxito en España, en Alemania (el festival se celebró ese año en Luxemburgo, cuando Luxemburgo ganaba) y en América Latina, dónde aún se recuerda. Pero el fuelle se les acabó en 1985 cuando se separaron y nunca más se supo.
Sinceramente, en pleno festival retro, la utilizaría para un anuncio de maquillaje.
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LADY LADY BRAVO
jueves 6 de mayo de 2010
Nº 5 Karina Un mundo nuevo (1971).
Karina, la gran niña inocente del pop español de los setenta y pasto del periodismo del corazón de los noventa, también fue a Eurovisión. Y fue a lo grande: ganando una previa a grandes nombres, como Nino Bravo o Rocío Jurado, cosa que algunas personas de origen vasco ;-) no le perdonan. Y volvió a lo grande: con un 2º puesto que es la tercera mejor posición de España en toda su historia (tras las dos victorias de Massiel y Salomé y empatando en posición con Mocedades, Anabel Conde -obtuvo menos puntos que estas dos- y Betty Missiego).Karina es una de las mejores voces que ha ido a Eurovisión, con una interpretación en la que se volcó por completo, con una coreografía muy fantasiosa, como ella, y con una canción optimista incluido un mensaje de superación personal, cuando todavía importaba el mensaje en las canciones. Si a esto le sumamos que era guapa y dulce y que realizó una de las mejores interpretaciones sobre le escenario junto con la de Sergio Dalma y Raphael, tuvo el Olimpo de los Dioses Eurovisivos a las puertas.
Aún así, siempre ha sido una caja de sorpresas (se casó con un estrambótico peluquero de dudosa sexualidad y con Domingo Torroba, que viene a ser más de lo mismo) y el escenario de Dublín no iba a ser menos. La inocente españolita se olvidó de la primera frase de la canción. Sí, obvió decir “Sólo al final del camino..” y entró directamente con la segunda “...las cosas claras verás”. Vamos, que se le fue la pinza, se desconcentró cuando más centrada tenía que estar. Gracias a Dios, eso no se notó y ella no se puso nerviosa, cantó estupendamente, sintiendo todo lo que salía de su boca, poniendo un ritmo in crescendo maravilloso y creando un ambiente mágico y onírico para acabar levantando los brazos mostrando la furia española que tan pocas veces sale cuando hay presión (Véase Selección Española de fútbol hasta 2008). El fallo pasó desapercibido, no como los de Beth (por su culpa) o Azúcar Moreno (por culpa ajena). Por eso ella se merece estar en este quinto puesto.También tuvo problemas –menores- con su mechón de pelo (foto arriba), como le pasaría a Nina años después. Pero ella, muy lista, supo sutilmente hacer un movimiento de cabeza, a lo Raphael con melena, para poder colocárselo de nuevo. Vamos, una leona muy motivada que triunfó luego en varios países de Europa con esa canción, en inglés y en italiano.
Versión en italiano e ingles.
España estaba por esos años en una racha jamás igualada, con dos triunfos, un cuarto puesto y un segundo de Karina en cuatro años, además de lo que vendría, Mocedades, para cerrar los seis años más gloriosos. Los 116 puntos de Karina (los mismos que Missiego) saben, aún hoy, a gloria.
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KARINA UN MUNDO NUEVO
Nº 6 Beth Dime (2003).
AVISO: Quiero dejar claro (tras las presiones y amenazas que he recibido desde los suburbios de Palma de Mallorca y la zona de San Bernardo, en Madrid) un par de conceptos antes de que se lea esto. Amo esta canción, la he bailado miles de veces en mi vida. De hecho, me sabía los primeros segundos de coreografía y me sé, todavía, la letra enterita. Y me duele en el alma no ponerla en el TOP 3 porque es una de mis tres canciones fetiche de este festival. Me encandiló desde el minuto 1 que la oí en OT. Pero, una vez más, no permito que mi orgullo sea el que decida...
Ironías de la vida. Beth, una perrofláutica catalana con rastas representó a España en Eurovisión llena de maquillaje, autobronceado y bien vestida. ¿El mundo al revés? No, más bien la segunda parte de la fiebre OT que tanto cegó a los españoles. Un octavo puesto con 81 puntos, los mismos que Rosa, que supo a poco. De nuevo se iba una buena oportunidad para dar un golpe de autoridad en Eurovisión, como aquellos que daba Franco...
Atención a los gallos del final.
Esta jovencita de apenas ventipocos años, creída como ella sola y con pinta de ser un poco mujer insoportable, fue a Riga y se presentó como una de las favoritas. España, desde el año anterior, de nuevo en el mapa eurovisivo. Beth, guapa, esbelta, espectacularmente vestida, morena, con rastas, sexy y de blanco marcando todas sus curvas. La mejor puesta en escena antes de entrar en escena de nuestro país. Y para cerrar todo esto, un gran top dorado que le hacía brillar ya antes de su actuación. Cuando Beth pisó el escenario y sonó la música, tenía todas las armas posibles en su mano bordar la actuación española. Pero algo falló.
2003 fue un año de grandes coreografías. Precisamente había un gran escenario para aprovecharlo. Los españoles, como siempre, se montaron algo normalito (algo pequeñito uououoooooooooo) pero agradable a la vista: dos chicos cachas bailando detrás de ella y un coro de tres chicas a un lado perfecto hasta que abrían la boca –y desafinaban de una forma exagerada-. Todos se cruzaban y jugaban con la cámara para dar más espectáculo, aunque en directo fuera más discreto que en televisión.
Con micro de pie suena mucho mejor
Sin embargo, la coreografía le exigía a Beth mucho movimiento, tener el micrófono en mano desde el inicio hasta el final y dar millones de vueltas sin despegarlo de la boca. Y ahí radicó su error. Ella hizo lo que pudo porque no llegaba. Eso se tradujo en gallos, gallos y más gallos a medida que avanzaba la canción, a pesar de brutales golpes de cadera al ritmo de música que obnubilaban al público, saltitos y miradas sexuales. Algo de lo que ella no es la única culpable porque en OT cantó tres veces Dime y nunca le sucedió eso. Nadie se percató de que eso sería su tumba. Cada vez que decía “En mi vida” reventaba algún oído en Suria, su pueblo natal. Creo que incluso mientras cantaba ella misma pensó “¿Pero qué demonios hago aquí? Le faltó bastante creérselo y saber reponerse a los problemas del directo, justo lo que sí supieron hacer otros.
ANÁLISIS ABSURDO (pero no por eso menos cierto)
De todas formas, aunque su actuación hubiera sido perfecta, posiblemente, habría quedado en la misma posición. ¿Qué le falló entonces a Beth para que no se le hubiese podido reprochar nada? Básicamente cuatro cosas:
1. Lo de siempre, que España no tiene vecinos. Votaron poquísimos países. La canción era una de las mejores del festival ese año y recibió votaciones altas, pero muy pocas.
2. Un coro horripilante que nadie entiende lo mal que cantó y porqué no fue fusilado al día siguiente.
3. Los constantes gallos. Beth no llegaba a ajustar ningún tono. Su voz rota fuera del estudio con una coreografía tan exigente le hacía llegar ahogada. En la parte final se incrementaron lo errores y fue espantoso por momentos. Cosa que me apena.
4. Que existía Sertab Erener y eso anuló al resto de participantes.
Aún así, no me cansaré de decir que Beth ha sido una de las mejores propuestas que ha llevado este país al festival y una de las canciones que mejor se adaptaba al momento eurovisivo que se vivía por aquellos años. Viva Beth, viva sus rastas y viva el Dime. Siempre te bailaré donde suenes.
Ironías de la vida. Beth, una perrofláutica catalana con rastas representó a España en Eurovisión llena de maquillaje, autobronceado y bien vestida. ¿El mundo al revés? No, más bien la segunda parte de la fiebre OT que tanto cegó a los españoles. Un octavo puesto con 81 puntos, los mismos que Rosa, que supo a poco. De nuevo se iba una buena oportunidad para dar un golpe de autoridad en Eurovisión, como aquellos que daba Franco...Atención a los gallos del final.
Esta jovencita de apenas ventipocos años, creída como ella sola y con pinta de ser un poco mujer insoportable, fue a Riga y se presentó como una de las favoritas. España, desde el año anterior, de nuevo en el mapa eurovisivo. Beth, guapa, esbelta, espectacularmente vestida, morena, con rastas, sexy y de blanco marcando todas sus curvas. La mejor puesta en escena antes de entrar en escena de nuestro país. Y para cerrar todo esto, un gran top dorado que le hacía brillar ya antes de su actuación. Cuando Beth pisó el escenario y sonó la música, tenía todas las armas posibles en su mano bordar la actuación española. Pero algo falló.
2003 fue un año de grandes coreografías. Precisamente había un gran escenario para aprovecharlo. Los españoles, como siempre, se montaron algo normalito (algo pequeñito uououoooooooooo) pero agradable a la vista: dos chicos cachas bailando detrás de ella y un coro de tres chicas a un lado perfecto hasta que abrían la boca –y desafinaban de una forma exagerada-. Todos se cruzaban y jugaban con la cámara para dar más espectáculo, aunque en directo fuera más discreto que en televisión.Con micro de pie suena mucho mejor
Sin embargo, la coreografía le exigía a Beth mucho movimiento, tener el micrófono en mano desde el inicio hasta el final y dar millones de vueltas sin despegarlo de la boca. Y ahí radicó su error. Ella hizo lo que pudo porque no llegaba. Eso se tradujo en gallos, gallos y más gallos a medida que avanzaba la canción, a pesar de brutales golpes de cadera al ritmo de música que obnubilaban al público, saltitos y miradas sexuales. Algo de lo que ella no es la única culpable porque en OT cantó tres veces Dime y nunca le sucedió eso. Nadie se percató de que eso sería su tumba. Cada vez que decía “En mi vida” reventaba algún oído en Suria, su pueblo natal. Creo que incluso mientras cantaba ella misma pensó “¿Pero qué demonios hago aquí? Le faltó bastante creérselo y saber reponerse a los problemas del directo, justo lo que sí supieron hacer otros.
ANÁLISIS ABSURDO (pero no por eso menos cierto)
De todas formas, aunque su actuación hubiera sido perfecta, posiblemente, habría quedado en la misma posición. ¿Qué le falló entonces a Beth para que no se le hubiese podido reprochar nada? Básicamente cuatro cosas:
1. Lo de siempre, que España no tiene vecinos. Votaron poquísimos países. La canción era una de las mejores del festival ese año y recibió votaciones altas, pero muy pocas.
2. Un coro horripilante que nadie entiende lo mal que cantó y porqué no fue fusilado al día siguiente.
3. Los constantes gallos. Beth no llegaba a ajustar ningún tono. Su voz rota fuera del estudio con una coreografía tan exigente le hacía llegar ahogada. En la parte final se incrementaron lo errores y fue espantoso por momentos. Cosa que me apena.
4. Que existía Sertab Erener y eso anuló al resto de participantes.
Aún así, no me cansaré de decir que Beth ha sido una de las mejores propuestas que ha llevado este país al festival y una de las canciones que mejor se adaptaba al momento eurovisivo que se vivía por aquellos años. Viva Beth, viva sus rastas y viva el Dime. Siempre te bailaré donde suenes.
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BETH DIME
miércoles 5 de mayo de 2010
Nº 7 Azúcar Moreno Bandido (1990).
No olvidaré la primera vez que vi en la tele que Azúcar Moreno representaría a España con Bandido. Me quedé pasmado. No podía creer que dos gitanas –tras la experiencia de Remedios Amaya- volvieran a ir a Eurovisión. Se la iban a pegar. Yo, y media España eurovisiva, pensaba eso.La verdad es que no hubo tampoco muy buena acogida por parte de los seguidores en nuestro país. El año anterior Nina lo había hecho muy bien con un baladón y en ese momento, una canción tan - (no sé como definirla ¿Pop español chungo con flamenqueo por el medio?) iba a dejar a España por lo suelos. Todo indicaba que sí, parecía que sería otra cosa de “Europa no entiende nuestra música” (excusa oficial de RTVE tras fiascos). Y los peores augurios se cumplieron.
Les tocó empezar las primeras. Y nunca el primero ha ganado el festival. Pero lo peor fue que nada más salir, tuvieron un problema de sonido y no pudieron empezar a cantar. Se fueron, la música siguió sonando un rato. Nadie sabía lo que pasaba. Hubo gritos y malas caras por ahí dentro (la cara de una de las hermanas era de “te voy a rajar”) y de repente se hizo el silencio que se cortaba con cuchillos.
Al final, volvieron a salir tras un minuto y medio de caos absoluto para los españoles. Rabiosas, hiper motivadas y con ganas de hacerlo muy bien, saltaron al ruedo a desplegar su baile gitano. Duende, gracia, arte, movimientos sensuales, brazos arriba, guitarra española... Y básicamente reventaron el escenario. Empezaron a cantar –tras un minuto y medio de música y baile básico donde los haya pero vistoso como el que más- en tonos altos (que no abandonaron en toda la canción) con ese mítico “La luna me embrujó” inolvidable y que nos marcó a todos.
Por favor, mirar este video clip porque es muy fuerte.
Sus pelos, sus vestidos negros, sus caras serias, una pa’ca, la otra pa’lla, hasta arriba de laca y con cien kilos de oro colgados al cuello hicieron de una coreografía de niñas de instituto una de las actuaciones más frescas y espectaculares que ha llevado España, sin fuegos artificales (que aprenda Soraya), sin vestimentas raras (Chikilicuatre) pero con mucho, mucho arte y sin coreografías imposibles que evitan que luego el solista pueda cantar bien (¡Hola Beth¡).
Sin duda, la actuación con más garra de todas las que ha llevado RTVE. El incidente del sonido no afectó, ni salir los primeros tampoco restó nada. Al revés, quedaron quintas y todos se quedaron con la cara de estas dos chicas que hicieron las delicias de muchos españoles en 1990. Aún hoy, cuando escucho todas las canciones, esta es una de la que más me gustan.
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AZUCAR MORENO BANDIDO
martes 4 de mayo de 2010
Nº 8 Betty Missiego Su canción (1979).
Betty Missiego fue la Sertab Erener de los setenta. Es el ejemplo de como llevar algo novedoso y montar una coreografía original te puede catalpultar hacia arriba. Fue el caso de Betty en 1979 rodeada de niños y con un vestido de mil kilómetros y fue el caso de Sertab en 2006 con su Everywhere that I can y los lazos gigantes a su cintura.Betty y sus niños.Sertab y sus gatitas.
Betty se presentó allí con una canción melódica, relativamente in crescendo, acompañada por un coro infantil en directo que fue precisamente lo que necesitaba España para destacar sobre el resto. Nunca se había hecho nada igual. Ella, vestida de hada madrina viejuna, con un espectacular paso de engominado a moño en su pelo, se rodeó de niños que le coreaban su estribillo con un mensaje de paz y amor que nadie pudo discutir. Y encima, para finalizar, los niños sacaron unos carteles dando las gracias en varios idiomas. Fue brutal aunque ahora parezca una tontería barata.
POLÉMICAS VOTACIONES (Mentira, no fueron polémicas)
El caso es que Betty pasará a la historia de Eurovisión por ser CASI LA TERCERA VICTORIA española en el certamen. Ella es la persona que ha estado más cerca de ganar. A pesar de que ha habido más segundos puestos (Anabel Conde, Karina, Mocedades), ella, y sólo ella, hubiera ganado si los rancios y tontunos del jurado español no le hubieran dado en la última ronda de votaciones (en la que votaba España e iba en primera posición) 12 puntos a su más directo rival en este momento. La estrategia también es un arma. Hubiéramos quedado mal obviando a Israel (que iba segundo), pero a los diez minutos nadie se acordaría de eso y ahora todos nos acordamos de la casi victoria que Betty se mereció más que nadie ese año.
El caso es que fue la mejor actuación de España en los setenta, una gran década para España, empatada con Karina (obtuvo los mismos puntos, 116) y Mocedades (que obtuvo 9 puntos más). Es más, es la cuarta mejor puntuación de España en la historia de Eurovisión, sólo superada por Mocedades, Sergio Dalma y Anabel Conde y empatada como he dicho con Karina. Quizás la única pega, es que su hijo, Missiego, cantó Mueve tu cucu, una canción sólo al alcance de la horripilante Azul de Cristian Castro.
Para finalizar, Betty también ha sido pasto de las imitaciones. Suya es una de las mejores realizada por Martes y Trece.
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BETTY MISIEGO SU CANCION
Nº 9 Raphael Yo soy aquel (1966).

Hace muchos, muchos, muchos años, en un país muy muy muy diferente al que hoy es, había un cantante afeminado, que se movía como las mujeres y que parecía que era completamente homosexual. Y lo más fuerte de esta historia es que representó a un país disctatorialmente fascista en un festival de canciones. Y nadie sospechó nada nunca. Ni ayer, ni hoy, ni posiblemente mañana.
Sí, Raphael y su segunda vez en Eurovisión. Este cantante, un adelantado a su tiempo en la música española y que ahora, ya mayor, disfruta de una segunda juventud con mucha dignidad, se merece estar en el TOP TEN porque es una de las actuaciones más recordadas y una de las canciones más populares de las que ha habido en Eurovisión: YO SOY AQUEL (Y estoy aquí, aquí, para quererte...).
Actuación de Raphael. Iba muy guapo el nene.
Básicamente toda la coreografía que hizo Raphael, muy graciosa y llena de aspavientos, se puede ver en bares de ambiente de toda España cualquier fin de semana con cualquier canción revival. Algo habitual ahora, en el siglo XXI, pero muy novedoso en su momento. Alucino aún hoy con sus movimientos de cuello espectaculares de giro completamente estudiado pero que parece casual y su capacidad para unificar al unísono eso con sus manos y sus brazos. Su cara de 'hiperdramaabsoluto' (cara muy habitual en los dramas de Chueca) también fue completamente novedoso porque parece que además de sentir la canción le estaban clavando 200 cuchillos por todo el cuerpo mientras lo mutilaba ante la pasividad de sus ojos. Rabia, furia, pasión, amor... ¡Todo junto en 1966! ¡Pero qué crack que fue (es y será) Raphael!
En definitiva, Raphael fue un adelantado a su tiempo que se ha sabido reciclar perfectamente, lo que no ha hecho, por ejemplo, Camilo Sexto. Gran voz, gran interpretación y un peinado, look, etc. que ahora mismo imitan aún muchos de los considerados modernos en este país (quién no me crea que se de un paseo por el centro de Madrid).¡Qué pena! Digo lo mismo que ya dije, si Raphael hubiera ido tres años después, hubiera ganado seguro. Cosa que se merece por el pedazo de artista es. En este ránking podría estar del 5 al 10 en cualquier posición.
Me estoy dando cuenta de lo guapo que era este hombre ahora pero no voy a dejar que eso influya en el ránking porque viene cargadito.
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RAPHAEL YO SOY AQUEL
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